(camin)ando, per_si(gui)endo Sures

Submit   los Sures están en todas partes,
sólo hay que abrir bien los ojos,
estar bien atenta, disponer las orejas a los sonidos ocultos, nariz de niña esperando el desayuno de domingo -disimulando que hace rato que estás despierta-, la piel... dispuesta a sentir, a dejarse acariciar...
y la lengua esperando algún rico postre, sin miedo a lo muy muy dulce; sin miedo a lo ácido, sin miedo a la mezcla de sabores ! !

I

rustedbox:

¿Estoy yo aquí?

A veces
pienso que no.
-Como si estar
fuera fácil.-

Pienso
que me quedé
en un lugar mejor
del que no me quise mover
un lugar donde ser yo
era la mejor opción.
Y desde entonces, una
turbia, diezmada copia
apura el día en mi nombre.

Este impostor que orina
habla
come
camina
se duele a veces
que contempla una postal del mundo
con mis huesos y mis ropas,
a él le pesan.

Este,
que no sabe amar a nadie.
Y yo
que me quedé amándola.

-Pablo Monforte

— 3 weeks ago with 9 notes

invisibilidades…

invisibilidades…

(Source: viterick, via coloreamivida)

— 1 month ago with 22 notes

#liniers 
ya lo decía Sócrates…
… ¿Quien queriendo ir de un sitio a otro no deja de dar vueltas, sabe a dónde va?

de nuevo, acá

ya lo decía Sócrates…

… ¿Quien queriendo ir de un sitio a otro no deja de dar vueltas, sabe a dónde va?

de nuevo, acá

— 1 month ago

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silverfuki:

por decirme lucerito, 
por las mañanitas, 
por el chicapumba y el duerme negrito, 
por todas esas nanas, 
por las primaveras, 
por apagar los llantos, 
por el cariño, 
los sueños de colibrís, 
por las sonrisas, 
por coser de noche, los tutús, los vestiditos, 
por los ánimos, 
por las moñitas de jazmín, 
por el pan aceite y melón de los veranos, 
por los arrullos, 
por los chocolates de resaca, 
por ganar 50 horas más por año, 
por el olor a azahar, 
por enseñarme a escuchar el mar, 
por los sueños de nácar, 
por los besos que nunca acaban, 
por hacerme chica chica en tus brazos, 
aunque sea mayor. Y mujer más cerca de ser madre. 

— 1 year ago

Les rêves sont toujours des départs …

Les rêves sont toujours des départs …

— 1 year ago

a modo de despedida …

BIENVENIDA

Se me ocurre que vas a llegar distinta
no exactamente más linda
ni más fuerte
ni más dócil
ni más cauta
tan sólo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabes
cómo te pienso y te enumero

después de todo la nostalgia existe
aunque no lloremos en los andenes fantasmales
ni sobre las almohadas de candor
ni bajo el cielo opaco

yo nostalgio
tú nostalgias
y cómo me revienta que él nostalgie

tu rostro es la vanguardia
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros

no olvides que tu rostro
me mira como pueblo
sonríe y rabia y canta
como pueblo
y eso te da una lumbre
inapagable
ahora no tengo dudas
vas a llegar distinta y con señales
con nuevas
                 con hondura
                                    con franqueza

sé que voy a quererte                 sin preguntas
sé que vas a quererme                sin respuestas.

                                          Mario Benedetti

— 1 year ago

Mario Benedetti

Con su ritual de acero
sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos
su canto de sirenas
sus cielos de neón
sus ventanas navideñas
su culto a dios padre
y de las charreteras
con sus llaves del reino
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
el hambre disponible
recorre el fruto amargo
de lo que otros deciden
mientras que el tiempo pasa
y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas
que el norte no prohíbe
con su esperanza dura
el sur también existe

con sus predicadores
sus gases que envenenan
su escuela de chicago
sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo
y su pobre osamenta
sus defensas gastadas
sus gastos de defensa
son su gesta invasora
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres
que saben a qué asirse
aprovechando el sol
y también los eclipses
apartando lo inútil
y usando lo que sirve
con su fe veterana
el sur también existe

con su corno francés
y su academia sueca
su salsa americana
y sus llaves inglesas
con todos sus misiles
y sus enciclopedias
su guerra de galaxias
y su saña opulenta
con todos sus laureles
el norte es el que ordena

pero aquí abajo abajo
cerca de las raíces
es donde la memoria
ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren
y hay quienes se desviven
y así entre todos logran
lo que era un imposible
que todo el mundo sepa
que el sur también existe.

— 1 year ago

"—Blup —dijo Ludmilla, que se valía de esa sílaba para irse mentalmente a la vereda de enfrente y andá seguila."
Ludmilla. El libro de Manuel
— 1 year ago

MUJER, QUIÉRETE Y QUIERE LA VIDA

MUJER, QUIÉRETE Y QUIERE LA VIDA

 

Sigue plácidamente tu camino

sigue y no te detengas, levanta

la vista y observa a tu alrededor.

A menudo ves esos rostros, arrugados,

los pocos por el desgaste del tiempo, los

muchos por sueños quebrados, metas

inalcanzadas. Piensa que tú no estás

por estar, tú tienes muchos proyectos,

no dejes que el cansancio te venza.

No esperes respuestas a esas preguntas

que no la tienen.

Simplemente busca dentro de ti, esas

inquietudes que te desvelan, esas inquietudes

que muchas veces pasan al libro de los olvidos,

por no querer realizarlas.

ponte firme y piensa que esta vida está llena

de sinsabores, pero no dejes que te detengan,

no permitas que tus deseos, tus proyectos queden

en un “No pudo ser”
No, mujer, no te defraudes, no dudes.

Sonríe y ten confianza.

Quiérete y quiere la vida.

Todo está en tus manos.

Alcanza tus metas y tus sueños.

Mujer, tú puedes. Avanza,

no retrocedas. Sé realmente

feliz y verás que con tu ayuda

lo lograrás. No dudes, jamás.

 

GODA MENDOZA

— 1 year ago with 2 notes

"te escribo porque no sabés leer. Si supieras no te escribiría o te escribiría cosas importantes."
Rayuela. La Maga
— 1 year ago

Capítulo 11

Gregorovius se dejó llenar el vaso de vodka y empezó a beber a sorbos delicados. Dos velas ardían en la repisa de la chimenea donde Babs guardaba las medias sucias y las botellas de cerveza. A través del vaso hialino Gregorovius admiró el desapegado arder de las dos velas, tan ajenas a ellos y anacrónicas como la corneta de Bix entrando y saliendo desde un tiempo diferente. Le molestaban un poco los zapatos de Guy Monod que dormía en el diván o escuchaba con los ojos cerrados. La Maga vino a sentarse en el suelo con un cigarillo en la boca. En los ojos le brillaban las llamas de las velas verdes. Gregorovius la contempló extasiado, acordándose de una calle de Morlaix al anochecer, un viaducto altísimo, nubes.

- Esa luz es tan usted, algo que viene y va, que se mueve todo el tiempo.
- Como la sombra de Horacio - dijo la Maga -. Le crece y le descrece la nariz, es extraordinario.
- Babs es la pastora de las sombras - dijo Gregorovius -. A fuerza de trabajar la arcilla, esas sombras concretas… Aquí todo respira, un contacto perdido se restablece; la música ayuda, el vodka, la amistad… Esas sombras en la cornisa; la habitación tiene pulmones, algo que late. Sí, la electricidad es eleática, nos ha petrificado las sombras. Ahora forman parte de los muebles y las caras. Pero aquí, en cambio… Mire esta moldura, la respiración de su sombra, la voluta que sube y baja. El hombre vivía entonces en una noche blanda, permeable, en un diálogo continuo. Los terrores, qué lujo para la imaginación..

Juntó las manos, separando apenas los pulgares: un perro empezó a abrir la boca en la pared y a mover las orejas. La Maga se reía. Entonces Gregorovius le preguntó cómo era Montevideo, el perro se disolvió de golpe, porque él no estaba bien seguro de que ella fuese uruguaya; Lester Young y los Kansas City Six. Sh… (Ronald dedo en la boca).
- A mí me suena raro el Uruguay. Montevideo debe estar lleno de torres, de campanas fundidas después de las batallas. No me diga que en Montevideo no hay grandísimos lagartos a la orilla del río.
- Por supuesto - dijo la Maga -. Son cosas que se visitan tomando el ómnibus que va a Pocitos.
- ¿Y la gente conoce bien a Lautréamont, en Montevideo?
- ¿Lautréamont? - preguntó la Maga.
Gregorovius suspiró y bebió más vodka. Lester Young, saxo tenor, Dickie Wells, trombón, Joe Bushkin, piano, Bill Coleman, trompeta, John Simmons, contrabajo, Jo Jones, batería. Four O’clock Drag. Sí, grandísimos lagartos, trombones a la orilla del río, blues arrastrándose, probablemente drag quería decir lagarto de tiempo, arrastre interminable de las cuatro de la mañana. O completamente otra cosa. ” Ah, Lautréamont “, decía la Maga recordando de golpe. ” Sí, yo creo que lo conocen muchísimo.”
- Era uruguayo, aunque no lo parezca.
- No parece - dijo la Maga, rehabilitándose.
- En realidad, Lautréamont… Pero Ronald se está enojando, ha puesto a uno de sus ídolos. Habría que callarse, una lástima. Hablemos muy bajo y usted me cuenta Montevideo.
- Ah, merde alors - dijo Etienne, mirándolos furioso. El vibráfono tanteaba el aire, iniciando escaleras equívocas, dejando un peldaño en blanco saltaba cinco de una vez y reaparecía en lo más alto, Lionel Hampton balanceaba Save it pretty mamma, se soltaba y caía rodando entre vidrios, giraba en la punta de un pie, constelaciones instantáneas, cinco estrellas, tres estrellas, diez estrellas, las iba apagando con la punta del escarpín, se hamacaba con una sombrilla japonesa girando vertiginosamente en la mano, y toda la orquestra entró en la caída final, una trompeta bronca, la tierra, vuelta abajo, volatinero al suelo, finibus, se acabó. Gregorovius oía en un susurro Montevideo vía la Maga, y quizá iba a saber por fin algo más de ella, de su infancia, si verdaderamente se llamaba Lucía como Mimí, estaba a esa altura del vodka en que la noche empieza a ponerse magnánima, todo le juraba fidelidad y esperanza, Guy Monod había replegado las piernas y los duros zapatos ya no se clavaban en la rabadilla de Gregorovius, la Maga se apoyaba un poco en él, livianamente sentía la tibieza de su cuerpo, cada movimiento que hacía para hablar o seguir la música. Entrecerradamente Gregorovius alcanzaba a distinguir el rincón donde Ronald y Wong elegían y pasaban los discos. Oliveira y Babs en el suelo, apoyados en una manta esquimal clavada en la pared, Horacio oscilando cadencioso en el tabaco, Babs perdida de vodka y alquiler vencido y unas tinturas que fallaban a los trescientos grados, un azul que se resolvía en rombos anaranjados, algo insoportable. Entre el humo los labios de Oliveira se movían en silencio, hablaba para adentro, hacia atrás, a otra cosa que retorcía imperceptiblemente las tripas de Gregorovius, no sabía por qué, a lo mejor porque esa como ausencia de Horacio era una farsa, le dejaba a la Maga para que jugara un rato pero él seguía ahí, moviendo los labios en silencio, hablándose con la Maga entre el humo y el jazz, riéndose para adentro de tanto Lautréamont y tanto Montevideo.

—-

Lautréamont:

http://fr.wikipedia.org/wiki/Comte_de_Lautr%C3%A9amont

Lionel Hampton:

http://fr.wikipedia.org/wiki/Lionel_Hampton

http://open.spotify.com/album/6zFmbqx7a4MJEOPKOnOtGV

— 1 year ago

"Lo que me gusta de tu cuerpo…
Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.
Lo que me gusta de tu sexo es la boca.
Lo que me gusta de tu boca es la lengua.
Lo que me gusta de tu lengua es la palabra."

Papeles inesperados

-Julio Cortázar-

— 1 year ago