… y mientras yo me acuesto, calefacción, edredón, un buen libro y la radio, y mientras me quejo porque la nieve ya cansá - aquí o allá - pienso en que un poco más allá hay miles de personas durmiendo “à la belle étoile” como le gusta decir a un niño grande que conozco (que quizá esté pensando algo parecido, d’ailleurs, no me extrañaría…)
la tierra tiembla
pero está claro que tiembla más fuerte para unos que para otros